Cuaresma: Camino de misericordia
¡Acógela!!Regálala!
Y porque Dios te ha bendecido, “ha dicho bien de ti”, habla bien de ti, di tú también una palabra de ánimo, de consuelo, de esperanza a alguien que sabes que la necesita.
DOMINGO QUINTO: Jn 8,1-11
¡Vete en paz!
En esta última
semana te invitamos a que en tu oración, en diálogo con el Padre, intentes
descubrir de qué tienes que ser perdonado, para después poder acercarte
en el Sacramento del Perdón a la fiesta de la misericordia.
Celebra la alegría del perdón.
DOMINGO CUARTO: Lc 15,1.11-32
¡Aquí tienes tu casa!
Durante esta semana te invitamos a que vuelvas en tu oración sobre esta
parábola tan hermosa, corazón del evangelio de Lucas. Reza con ella e intenta hacer
memoria de todos esos momentos en los que te has sentido acogido por Dios y
acogido por la mano tendida de alguien, con quien has podido desahogarte.
Da gracias por ello. Dios siempre envía “ángeles” que nos muestran su
misericordia.
Y después no te quedes parado, ten
algún gesto de acogida con alguien de tu familia que se ha distanciado,
llama a algún amigo del que hace mucho tiempo no sabes nada.
RETIRO CUARESMAL ARCIPRESTAL
Cuaresma: Camino de Misericordia
Dirigido por el Revdo. D. José
María García Somoza,
Vicario de Pastoral de la
diócesis de
Ávila.
MONASTERIO DE LA SANTÍSIMA
TRINIDAD
5 DE LA TARDE
DOMINGO 31 DE MARZO
DOMINGO TERCERO: Lc 13,1-9
¡Déjala todavía!
Hoy
queremos invitarte a que a lo largo de la semana, dediques un tiempo de tu
oración personal a descubrir qué
bloqueos encuentras en tu vida para seguir el camino que Dios quiere. ¿Qué
te paraliza? ¿Qué puedo hacer?
Y
como Dios es paciente contigo, te paciencia tú también con los demás: Intenta dar a alguien una nueva oportunidad.
DOMINGO SEGUNDO: Lc 9,28b-36
¡Tú eres mi hijo!
Te invitamos a que a lo largo de esta semana dediques un tiempo de tu oración personal a que des gracias por el Bautismo que te ha hecho hijo de Dios y miembro de la gran familia de la Iglesia.
Y porque Dios te ha bendecido, “ha dicho bien de ti”, habla bien de ti, di tú también una palabra de ánimo, de consuelo, de esperanza a alguien que sabes que la necesita.
DOMINGO PRIMERO Lc 4,1-13
¡No estás solo!
Durante esta primera semana te invitamos a que hagas un tiempo de oración personal, recordando cómo Dios te ha acompañado a lo largo de tu vida, cómo Dios se ha hecho presente en medio de los problemas y de las alegrías, en medio de las dificultades y las esperanzas: dale gracias por ello.
Y
puesto que Dios te acompaña, ten un
gesto con alguna persona y acompáñala en su caminar: pasando un rato con
alguien que sabes que está solo, visitando algún enfermo, o simplemente estando
con tu familia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario